MAVELITA, CRIMEN DE ESTADO O NEGLIGENCIA FAMILIAR

CRIMEN DE ESTADO O NEGLIGENCIA FAMILIAR

Durante muchos años he investigado y analizado las causas de la pobreza en Guatemala. La única razón para mi obsesión con este tema es mi propia historia familiar y mi contacto cotidiano con personas de escasos recursos. Hoy leo con sorpresa el caso de de una niña llamada Mavelita, oriunda de Camotán que perdió la batalla de la desnutrición cuando esperaba por su quinta operación por una obstrucción intestinal. A esto, una columnista de Prensa Libre, muy apegada a las causas sociales le llama “tortura”. De ajuste, hoy en El Periódico una cooperativa y una asociación indígena chortí, publican un campo pagado, que cuesta miles de quetzales, para condenar al Estado por la muerte de la niña. Intuyo que la intención es demandar en una corte internacional para conseguir resarcimientos para los padres y para estas asociaciones que bondadosamente ponen a sus abogados a litigar para luego cobrar sumas millonarias.

He visto historias de personas que con un salario mínimo salen adelante. Priorizan la procreación responsable y la educación de los hijos que su condición les permite sostener. Son personas con poca educación formal pero con un inmenso deseo de superación. Por otro lado, he visto cómo el machismo y la doctrina religiosa motivan una paternidad irresponsable. Decir que los niños vienen con el pan bajo el brazo equivale a decir que la muerte de un infante es un “crimen de Estado” y que el gobierno tiene obligación de garantizar la alimentación, la salud, la vivienda y hasta la vida, caso contrario puede ser demandado y condenado a pagar resarcimiento de los impuestos de TODOS los guatemaltecos.

Intuyo -por las publicaciones-, que en 2012 el Estado fue condenado por violación a los derechos humanos de varios niños, entre ellos Mavelita. También se infiere que varias instituciones trataron infructuosamente de cumplir con el mandato de Juez para que se cumpliera con las garantías. La afectada periodista indica que les mandaron a regalar a los padres estufas ahorradoras que nunca les terminaron de instalar y que les regalaron filtros purificadores de agua que nunca tuvieron mantenimiento ni instrucciones de uso. Es decir que, de acuerdo a lo expresado por las indignadas asociaciones, cooperativas y la periodista en cuestión, es el Estado, y no la patente ignorancia de los padres, culpable de una muerte tan dolorosa.

Por aparte, no sería más constructivo que el dinero utilizado en un campo pagado de página entera en un diario se utilizara en educar a los padres sobre cómo utilizar un filtro de agua. Ese dinero se habría podido utilizar para pagar a un albañil que instalara la estufa ahorradora y hasta un sueldo a una trabajadora social que les indicara cómo cuidar de sus hijos y alimentarlos adecuadamente. Alcanzaría para pagar un método anticonceptivo con duración de 5 años para evitar que la madre diera a luz más niños desnutridos. Incluso, a razón de Q500 mensuales podrían haberle pagado la alimentación a la niña desde el 2012 hasta la fecha y ayudar a salvarle la vida. Hay innumerables ONG`s en Guatemala trabajando para los pobres, pero el dinero se va en sueldos de profesionales y académicos que hacen estudios sobrevalorados sin llevar apoyo a los necesitados. La pobreza tiene muchas caras, una de ellas es la corrupción en el Estado, pero también hay corrupción en estas instituciones que fabrican víctimas para pedir resarcimientos millonarios. Es necesaria la conciencia ciudadana para que nos se siga instigando la confrontación como se deduce del campo pagado publicado el día de hoy.

ram/17.08.17